Mi
abuela Amelia con 95 años, vivió todo.
-¿Miseria?,
la del año 30- decía la abuela.
Esa
noche, la última, prefiero imaginarla sentada en la
puerta acordándose de los acordes de una canción de
murga que la nombra:
ME
LO DIJO DOÑA AMELÍA
EL
QUE INSISTE SIEMPRE LLEGA
